Cochinilla: cómo quitarla de tus plantas y evitar que vuelva

¿Eso parece algodón pegado donde la hoja se une al tallo? Rasca un poco con un palillo. Si se aplasta y deja una mancha, tienes cochinilla algodonosa. Y mira cerca: seguro que no está sola.

Con el nombre de cochinilla se conocen varios insectos chupadores de savia. Los dos grupos que encontrarás en casa se ven tan distintos que cuesta creer que sean parientes, y hay que limpiarlos de forma un poco diferente.

TipoAspectoDónde mirarCómo se retira
AlgodonosaCuerpo blanco, blando, con pelusa cerosaAxilas, envés, nervios, raícesHisopo con alcohol
De escudo o caparazónBultos marrones, lisos, redondos y pegados, parecen parte del talloTallos y nervios del envésRaspando con la uña o un palillo

Una pista compartida es la melaza, ese residuo pegajoso y brillante que dejan sobre las hojas y los muebles. Sobre ella puede crecer una capa negra de hongos, la fumagina, que se limpia con un paño húmedo. Si ves hormigas subiendo a la maceta, también conviene mirar: se alimentan de esa melaza y estorban a los insectos que comerían a la plaga.

La primera sesión de limpieza

Lleva primero la planta lejos de las demás. Separa unos metros también a las vecinas sospechosas y revísalas después. Para esto necesitas:

  • Hisopos de algodón o bastoncillos
  • Alcohol isopropílico de 70 % o alcohol de farmacia parecido
  • Un palillo de madera
  • Un paño húmedo y una lupa si tienes

Prueba el alcohol en una sola hoja y espera un día. Algunas plantas de hoja fina, como helechos o calateas, se manchan con facilidad. Si todo va bien, toca cada insecto con el hisopo: se pone marrón y se desprende. Los de escudo no suelen caer con el alcohol, así que despréndelos raspando y limpia después la marca.

Empieza por arriba y baja despacio, hoja por hoja, con especial atención a las axilas, los nervios del envés, los brotes doblados y la zona donde el tallo entra a la tierra. Corta y tira en una bolsa cerrada los brotes muy cubiertos, porque limpiarlos es casi imposible. En plantas grandes y resistentes, una ducha con agua templada antes de limpiar retira bastante población y la pelusa que protege a las demás.

Por qué una sola sesión no alcanza

Los huevos y las crías recién nacidas se ocultan, y son tan pequeños que se te escapan. Revisa la planta cada 5 a 7 días, durante al menos un mes, y repite la limpieza cada vez que veas algo. Cuando pasen unas cuatro semanas sin encontrar insectos, puedes empezar a confiar, aunque sin devolverla enseguida junto a las otras. Anota la fecha de cada revisión en un papel o en el celular, porque es muy fácil creer que miraste hace dos días cuando pasaron diez.

Si la planta está muy infestada y es difícil llegar a todos los rincones, el siguiente paso es un jabón insecticida o un aceite hortícola, aplicado según la etiqueta y mojando bien el envés. Ten en cuenta que estos productos actúan sobre lo que tocan, de manera que se necesitan varias pasadas, y que muchas etiquetas advierten de daños con plantas sensibles, con sol directo o con calor. En una planta de bajo valor y muy afectada, tirarla suele ser la decisión sensata: evita un foco de plaga que acaba en todas las macetas de casa.

Cuando vuelve siempre, mira las raíces

Existe una cochinilla que vive bajo tierra. Una planta que decae sin explicación y aparece limpia por fuera, o que recae una y otra vez, merece que la saques de la maceta. Busca un polvillo blanco de aspecto ceroso sobre las raíces y en las paredes interiores.

En ese caso, retira tanto sustrato como puedas, enjuaga bien las raíces y replanta en sustrato nuevo y una maceta limpia. Si te falta práctica, revisa cómo cambiar una planta de maceta antes de empezar. La tierra vieja va a la basura, nunca a otra maceta.

Cómo evitar que regrese

La mayoría de las infestaciones domésticas entran con una planta comprada o prestada. Mantén cualquier planta nueva apartada unas tres o cuatro semanas, y revisa las axilas con una lupa antes de ponerla con el resto. Lo mismo con plantas que pasaron una temporada al aire libre.

Los brotes blandos que resultan de un exceso de nitrógeno también atraen a estos insectos, de modo que evita abonar de más. Una mirada rápida al envés cada vez que riegas cuesta medio minuto. Con eso detectas la plaga cuando son tres bichos y no trescientos, y en ese punto te basta con un hisopo.

Conviene saber qué plantas revisar primero. Las de hojas apretadas o tallos con muchos recovecos, como dracenas, palmeras, crasas de roseta y orquídeas, le dan a la cochinilla lugares difíciles de alcanzar. En una orquídea, mira bajo las hojas y en la base de la vara floral. En una suculenta en roseta, separa con cuidado las hojas del centro con un palillo, porque ahí suelen esconderse las colonias que nadie ve. Mira también el borde de la maceta y el plato: las crías recién nacidas caminan por ahí de una planta a otra si las macetas se tocan, y son tan pequeñas que parecen polvo claro. Dejar un poco de espacio entre ellas facilita mucho esta revisión.

¿Y cuando el problema es otro insecto? La plaga que forma colonias verdes o negras en los brotes es el pulgón, y en ese caso a menudo basta un chorro de agua, sin alcohol.

Dudas frecuentes

El aceite de neem

¿Sirve? Puede ayudar sobre insectos jóvenes si los cubre bien, pero en la cera y el escudo funciona peor. Es un complemento a la limpieza, y conviene usar un producto comercial según su etiqueta. Las mezclas caseras con detergente, lejía o cloro dañan las hojas y no compensan.

Alcohol en plantas comestibles

Para aromáticas u hortalizas, prefiere retirar a mano o cortar la parte afectada, porque el alcohol no está pensado para aplicarse en lo que te vas a comer. Si usas un producto, elige uno autorizado para comestibles y respeta el plazo de su etiqueta antes de cosechar.

De dónde salen los datos

Nota de UC IPM sobre cochinillas algodonosas, con retirada manual, jabones y aceites. Los demás consejos son prácticas habituales de horticultura, y conviene ajustarlos a tu clima y a tu planta.

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