Cuándo y cómo cambiar una planta de maceta sin dañarla

El error que más plantas estropea al trasplantar es elegir una maceta demasiado grande, pensando en darle espacio. Parece generoso. Lo que ocurre es que queda mucho sustrato sin raíces que tarda días en secarse, y esa humedad quieta es la que termina pudriendo la planta. Sube de 2 a 5 cm de diámetro respecto a la maceta actual, y algo más solo en macetas muy grandes. Con eso ya evitas lo peor.

Cuatro señales que justifican el cambio

Una sola de estas no siempre basta. Si ves dos o más, ya hay motivo.

  • Salen raíces por los agujeros de drenaje o asoman por la superficie.
  • Al regar, el agua atraviesa la maceta en segundos y casi no moja nada.
  • Antes aguantaba una semana y ahora pide agua cada dos o tres días, sin que haya cambiado el clima.
  • La planta dejó de crecer en plena temporada de crecimiento, o la maceta se vuelca porque ya pesa más arriba que abajo.

Hay una forma de salir de dudas: saca la planta con cuidado de la maceta. Si ves un entramado blanco o marrón claro dando vueltas por las paredes y casi no queda tierra visible, le toca. Si el cepellón se desarma y hay sustrato de sobra, devuélvela a su lugar.

Muchas plantas no piden cambio todos los años. Las de crecimiento rápido, como el potus, pueden necesitarlo cada uno o dos años; una zamioculca o una sansevieria, bastante menos, porque aguantan bien con las raíces apretadas.

En qué momento hacerlo

Justo antes o al inicio de la etapa de crecimiento: comienzo de la primavera en climas con estaciones. Donde no las hay, busca un momento en que la planta esté sacando hojas nuevas, y evita los días de calor extremo. Se recupera más rápido porque ya está activa.

Mejor esperar si está en plena floración, si acaba de llegar a casa (dale unas semanas para adaptarse) o si está débil por otra causa. La excepción son las raíces podridas o un sustrato con plaga, porque ahí trasplantar no puede esperar.

Qué medida comprar

Maceta actual (diámetro)Maceta nuevaNota
Hasta 12 cm2 a 3 cm másEl salto más pequeño posible
De 12 a 25 cm3 a 5 cm másEl caso más común en casa
Más de 25 cm5 a 8 cm más, o renovar la capa de arribaMuchas veces basta con la capa superficial

Siempre con agujero de drenaje. Si dudas por el material, en macetas con agujero, sin agujero y cubremacetas damos un veredicto por tipo. Y si vas a mezclar tu propia tierra, las proporciones por planta están en qué sustrato usar.

El trasplante, en orden

Lo que hay que tener a mano

Necesitas la maceta nueva limpia, sustrato, tijeras desinfectadas con alcohol y algo donde apoyar. Unos guantes si la planta tiene savia irritante, como el potus o la monstera. Si la maceta nueva ya se usó, lávala con agua y jabón y enjuágala bien, porque en los restos de sustrato pueden quedar huevos de insectos y esporas de hongos.

Los siete pasos

  1. Riega el día anterior. Un cepellón húmedo sale entero y sufre menos que uno seco.
  2. Tumba la maceta sobre una mano, sujetando la base de los tallos con la otra, y golpea el borde. Si está muy pegada, presiona las paredes si son de plástico o pasa un cuchillo sin filo por el contorno.
  3. Revisa las raíces. Las sanas son firmes y claras. Corta las negras o blandas, que se deshacen entre los dedos y huelen mal.
  4. Si dan vueltas apretadas, ábrelas con los dedos por abajo. Cuando son muy duras, haz tres o cuatro cortes verticales de 1 o 2 cm alrededor del cepellón para que salgan raíces nuevas hacia afuera.
  5. Pon sustrato en el fondo, sin capa de piedras. Coloca la planta y comprueba la altura: la base del tallo debe quedar al mismo nivel que antes y entre 1 y 2 cm por debajo del borde, para que el agua no se desborde.
  6. Rellena los lados presionando con suavidad con los dedos, sin aplastar.
  7. Riega hasta que salga por abajo y vacía el plato. Si el sustrato baja mucho, agrega un poco más.

Tres casos con trato especial

Las suculentas y los cactus se trasplantan con el sustrato seco, y se dejan unos días sin regar para que cicatricen las raíces que se hayan roto. Con un cactus, sujétalo con un trapo doblado o papel grueso para no clavarte las espinas.

Con las orquídeas phalaenopsis cambia hasta el material: van en corteza y en una maceta ajustada a las raíces, de modo que aquí no sirve la tierra para macetas. Conviene hacerlo cuando termina la floración, nunca con las flores abiertas. Y las plantas con varias matas en la misma maceta, como una aspidistra o un helecho grande, se pueden dividir en este momento, separando grupos que conserven raíces propias.

Las semanas siguientes

Déjala en luz indirecta durante una semana, lejos del sol fuerte. Es normal que se vea algo decaída unos días o que pierda una hoja vieja. Vuelve a comprobar antes de regar: el sustrato nuevo se comporta distinto al anterior y puede tardar más en secar, sobre todo porque hay más volumen que antes y menos raíces por centímetro. El primer riego después del trasplante ya cuenta, así que el siguiente suele ir más lejos de lo que imaginas.

Tampoco abones durante unas 4 a 6 semanas. La mayoría de las tierras para macetas trae algo de abono para arrancar, y las raíces recién manipuladas lo toleran peor.

Dudas frecuentes

¿Y si la planta es enorme?

Retira con cuidado los primeros 3 a 5 cm de sustrato y reemplázalos por sustrato fresco. Esa renovación superficial alcanza durante unos años cuando moverla se vuelve imposible.

¿Puedo volver a la misma maceta?

Sí, si quieres frenar el tamaño: recortas algo de raíz, renuevas el sustrato y la lavas bien antes de volver a plantar.

Se marchitó después del trasplante, ¿qué hago?

Primero comprueba el sustrato con el dedo. Si está húmedo, no riegues más; espera en un lugar con luz suave, ya que las raíces necesitan unos días. Si tras dos semanas sigue igual y huele a agrio, sácala y revisa las raíces.

De dónde salen los datos

North Carolina State Extension sobre el drenaje y University of Minnesota Extension sobre plantas de interior. Los rangos en centímetros son una orientación nuestra, basada en prácticas habituales de horticultura.

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