Compost en un balcón o departamento: qué método funciona

Veredicto para quien tiene poco tiempo: elige una vermicompostera si tienes un rincón a la sombra que no se hiele ni pase de unos 25 °C. Si comes mucha carne y lácteos, o tu balcón es un horno, el bokashi resulta más práctico, siempre que tengas dónde terminarlo. El montón de compost clásico, en cambio, no te conviene en absoluto en un balcón.

Y una pregunta antes de todo eso. ¿Cuántas macetas tienes? Con tres o cuatro aromáticas, tu compost va a sobrar, y un saco pequeño comprado cuando haga falta da mucho menos trabajo. Compostar en casa compensa sobre todo si generas restos de cocina a diario y además quieres dejar de tirarlos.

Por qué el cubo común suele fallar

El compost caliente necesita volumen para retener el calor de su actividad, y se habla de cerca de un metro cúbico. En un recipiente de 30 o 50 litros, la masa se queda fría y avanza despacio. Si además le pones muchos restos de cocina húmedos, se pudre sin aire. Olor a huevo o a alcantarilla, moscas y un vecino molesto. Las composteras giratorias pequeñas mejoran la ventilación, sin resolver el problema de la temperatura.

Comparación de los dos métodos

VermicompostBokashi
Qué esLombrices que comen los restosFermentación en cubo cerrado con salvado inoculado
ResultadoHumus listo para mezclarPrecompost ácido que aún debe terminar
Restos que admiteVerduras, frutas, café, papel. Sin carne, lácteos ni grasaCasi todo lo de cocina, según el fabricante
TiempoDe 3 a 6 meses para la primera cosechaUnas 2 semanas en el cubo, y luego más tiempo para terminar
TemperaturaMejor de 15 a 25 °C; peligro sobre 30 a 35 °C o bajo 3 °CTolerante, pero conviene evitar el sol directo
Lo que hay que comprarLombrices y caja, una vezSalvado de bokashi, de forma continua
Riesgo principalSobrealimentar y que muera la colonia por calorNo tener dónde enterrar el resultado

Montar una vermicompostera

Se usan lombrices rojas de compost (Eisenia fetida y parecidas). No sirven las lombrices de tierra del jardín, que viven a otra profundidad y no toleran este ambiente. Ponlas en una caja opaca, de 20 a 30 cm de alto, con agujeros para el aire y una bandeja que recoja el líquido.

  1. Haz una cama de cartón sin tinta de colores y papel en tiras, con algo de tierra. Mójala hasta que se sienta como una esponja escurrida.
  2. Agrega las lombrices y deja que bajen de la luz.
  3. Da de comer poco la primera semana. Entierra los restos picados bajo la cama, en una esquina distinta cada vez.
  4. Espera a que desaparezca una comida antes de poner la otra.

Una caja sana huele a tierra de bosque. Si huele mal, casi siempre hay demasiada comida o demasiada agua: deja de alimentar unos días y añade cartón seco. Si las lombrices se amontonan en la tapa o tratan de escapar, algo les incomoda, a menudo acidez, calor o exceso de humedad. Las mosquitas de la fruta aparecen cuando la comida queda a la vista; cúbrela con cartón húmedo. Los cítricos y la cebolla, poca cantidad y muy de vez en cuando.

En días de mucho calor, lleva la caja dentro o a la sombra más fresca que tengas. Una caja al sol puede matar toda la colonia en una tarde.

Qué pide el bokashi

El procedimiento es sencillo. Echas tus restos en un cubo hermético con grifo, les esparces salvado inoculado, aprietas para sacar el aire y cierras. Repites hasta llenarlo y lo dejas fermentar el tiempo que indique el fabricante, a menudo unas dos semanas. Cada pocos días abres el grifo y sacas el líquido. Con el cubo bien cerrado, el olor es agrio, parecido a encurtidos; un olor a podrido significa que algo salió mal.

Aquí viene el detalle que casi nadie te cuenta al vendértelo. Lo que sale no es compost terminado. Se ve casi igual que lo que metiste y es ácido. Hay que mezclarlo con tierra en un recipiente aparte y esperar a que se descomponga antes de plantar, o pasarlo poco a poco a una vermicompostera. Si no tienes jardín, necesitarás al menos una o dos macetas grandes con tierra vieja solo para esa etapa, y ese espacio en un balcón pequeño no es poca cosa. El líquido del grifo también es ácido; si lo usas, sigue la dilución del fabricante y no lo eches sin diluir sobre las plantas.

Inviernos fríos y veranos fuertes

Las lombrices son lo más delicado de todo esto. Por debajo de 10 a 15 °C comen poco y por debajo de unos 3 °C pueden morir, así que en zonas de heladas la caja tiene que pasar el frío bajo techo: un lavadero, un espacio junto a la pared de la casa. Un buen tamaño de partida son 20 a 40 litros, aunque no hay regla exacta. En una ola de calor, además de la sombra, una botella de agua congelada apoyada sobre la cama ayuda a bajar la temperatura durante unas horas.

Usar lo que obtienes

El vermicompost es rico y fino, así que se mezcla con el sustrato en lugar de plantar en él puro. Una proporción habitual es de 10 a 20 % del volumen de la maceta. Encaja bien cuando renuevas la tierra del huerto en macetas. Tampoco reemplaza del todo a un abono en cultivos exigentes, y para eso conviene revisar cómo abonar hortalizas en maceta.

Dudas frecuentes

¿Atrae cucarachas o ratones? Una vermicompostera cuidada y un cubo de bokashi bien cerrado atraen muy poco, y más si no entra carne en la caja de lombrices. El riesgo crece con la comida a la vista.

Cuando te vas de viaje dos semanas, las lombrices aguantan bien con una buena comida antes de salir y la caja a la sombra.

¿Cómo se usa el líquido de la bandeja? No siempre es buen abono, porque puede venir de comida en descomposición. Una caja bien llevada apenas gotea. Dilúyelo mucho o deséchalo.

De dónde salen los datos

Oklahoma State University Extension, University of California y Garden Organic para vermicompost; guías de fabricantes para el bokashi, un tema con poca literatura de extensión.

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