Cómo pasar plántulas a su maceta definitiva sin perderlas

El error más caro llega al final, cuando ya hiciste todo bien: sacar al sol del balcón una plántula que solo conoce la ventana. A las pocas horas tiene manchas blancas o transparentes en las hojas, como papel quemado, y se ha doblado por el viento. Esas hojas no se recuperan.

Dentro de casa crece sin viento, sin sol directo fuerte y con poco cambio de temperatura, y el tejido es blando. Hace falta acostumbrarla poco a poco, y a eso se le llama endurecer. Las extensiones universitarias suelen proponer alrededor de una semana, y bastantes guías alargan el plazo a 10 días. Con menos prisa, mejor.

Calendario de 10 días

Día 1 y 2   1 o 2 horas afuera, sombra total, sin viento
Día 3 y 4   3 horas afuera, sombra o sol muy temprano
Día 5 y 6   4 o 5 horas, con 1 hora de sol suave
Día 7 y 8   Medio día afuera, con 2 o 3 horas de sol
Día 9       Casi todo el día, de vuelta adentro de noche
Día 10      Día completo y noche afuera, si no hace frío

Ajusta el calendario al clima que tengas, no a la tabla. Un día muy ventoso o con lluvia fuerte, déjalas adentro y retoma por donde ibas. Si el sol de tu zona es muy intenso, alarga las etapas de sombra. Durante esos días, riega un poco menos que de costumbre, sin dejar que se marchiten, y no abones.

Antes de empezar, comprueba las noches. Las especies de calor, como tomate, pimiento o albahaca, no deberían dormir afuera mientras la noche baje de unos 10 °C (50 °F). Lechugas y perejil toleran bastante más frío.

Cuándo está lista para moverse

No cuentes las dos primeras hojas que salen de la semilla, simples y redondeadas o alargadas según la especie. Son los cotiledones. Fíjate en las siguientes, las hojas verdaderas, que ya tienen la forma de la planta adulta. Con 3 o 4 de esas, y raíces que empiezan a asomar por el agujero del envase, puede pasar a su maceta definitiva.

Una plántula estirada, de tallo fino y pálido, no se arregla esperando. Dale más luz antes de endurecerla. Si es un tomate tienes una ventaja, y la explicamos más abajo.

El trasplante en sí

Elige un día nublado o el final de la tarde, cuando ya no da el sol. Tendrás lista la maceta del tamaño correcto (consulta qué tamaño necesita cada hortaliza), con su drenaje y sustrato húmedo.

  1. Riega la plántula una hora antes. Un cepellón húmedo se mantiene unido y se suelta con facilidad.
  2. Abre en el sustrato un hueco algo mayor que el cepellón.
  3. Da unos golpecitos al vaso, inclínalo y deja que el cepellón caiga en tu mano. Nunca sujetes la plántula por el tallo, que se aplasta con muy poca presión y no se repara. Si tienes que tomarla, hazlo por las hojas o por el cepellón.
  4. Colócala a la misma altura a la que estaba, salvo las excepciones de abajo.
  5. Rellena alrededor y aprieta suave con dos dedos. No hace falta compactar.
  6. Riega despacio hasta que salga agua por abajo.

Déjala uno o dos días a la sombra luminosa. Si tiene viento fuerte en el balcón, un tutor pequeño o una pantalla le ayudan durante la primera semana.

Qué altura según la especie

PlantaA qué alturaPor qué
TomateEnterrar el tallo hasta las primeras hojasEcha raíces a lo largo del tallo
Pimiento y chileIgual que estaba, o apenas más hondoEnraízan menos del tallo que el tomate
LechugaSin tapar el centro de la rosetaSe pudre si la tierra cubre el centro
AlbahacaIgual que estabaNo lo necesita y agradece el aire en la base
Zanahoria, rábano, cilantroMejor no trasplantarSu raíz principal se daña con facilidad

Si todavía hace frío afuera

A veces la plántula ya no cabe en su vaso y el clima no acompaña. No la dejes apretada esperando. Pásala a una maceta intermedia de unos 10 cm, con sustrato nuevo, y déjala en tu ventana más luminosa. Allí puede pasar dos o tres semanas más sin perder fuerza. Esto va bien con tomates y pimientos, que toleran el paso; las hortalizas de raíz larga, ya sabes, no. El endurecimiento empieza cuando el pronóstico te da unos 10 días de margen antes de la última noche fría.

Una noche fría inesperada tiene arreglo si te avisan a tiempo. Entra las macetas pequeñas o cúbrelas con tela ligera, sin plástico tocando las hojas, y retira la tela por la mañana.

El riego de una planta chica en una maceta grande

Es el problema típico del primer mes. Las raíces todavía ocupan un puñado de tierra, y si riegas la maceta entera como si la planta fuera adulta, el sustrato queda empapado días enteros. Después del riego inicial, riega en un círculo de unos 10 a 15 cm alrededor del tallo. Comprueba el sustrato con el dedo, levanta la maceta y amplía el riego a medida que crece. Cuando la planta ya tenga el doble de altura, puedes regar toda la superficie con normalidad.

Si se marchita los días siguientes

Algo de decaimiento es normal, sobre todo en un día soleado. Si se levanta sola por la mañana, deja de preocuparte. La tierra manda: toca a 2 cm de profundidad. Seca pide riego, y encharcada pide no regar más, aunque la planta esté caída.

Unas hojas blancas o tostadas suelen deberse al sol, y sirve de poco quitarlas enseguida. Mientras salgan hojas nuevas verdes, la planta sigue su curso. Si la punta de crecimiento está negra o el tallo se dobló, normalmente esa plántula no va a arrancar; ten alguna de reserva. Por eso conviene siempre sembrar de más, como contamos en cómo germinar semillas en casa.

Dudas frecuentes

Plántulas compradas en vivero

Pregunta si estaban al aire libre. Si venían de un invernadero, endurécelas unos días igual.

Cuándo abonar tras el trasplante

Un sustrato nuevo suele traer nutrientes para las primeras semanas. Espera a ver crecimiento antes de añadir nada, y sigue la dosis de la etiqueta.

¿Y si se quedan siempre en interior?

No necesitan endurecimiento. Pásalas a su maceta y mantenlas en el mismo lugar.

De dónde salen los datos

University of Maryland Extension, University of Illinois Extension, Iowa State University y Cornell Cooperative Extension para el endurecimiento. El calendario diario es una adaptación propia; ajústalo a tu clima.

También te puede servir